Otero: «Sanidad debería mirar más por los médicos y menos por abrir centros de salud innecesarios»

David Aso – viernes, 4 de diciembre de 2015

¿Cómo ve de ‘salud’ al colectivo médico de Valladolid?
Yo no diría que estamos desesperanzados porque sería pesimista, pero sí un poco desilusionados. Somos conscientes de los años de dificultades económicas que pasamos en esta Comunidad y en el país, y de los sacrificios que todos hemos tenido que hace. El colectivo médico los ha hecho, dentro de su humildad, y podemos decir sin presunción que la Sanidad sigue siendo muy buena y muy efectiva fundamentalmente gracias a los médicos, enfermeras y demás profesionales de la Sanidad. ¿Y qué sentimos? Pues que ahora que parece que la situación mejora nos regatean cosas que nos quitaron en estos años. Nos regatean días de libre disposición y ojo, que no es como la gente pueda pensar de que tenemos vacaciones a punta pala, son días que sucesivos gobiernos nos concedieron a cambio de no subir sueldos. Ya en la primera fase de la crisis, todavía con un Gobierno socialista, nos descontaron prácticamente un 10% de sueldo cuando a otros empleados públicos les descontaban un 1 o un 2%, y respondimos con esfuerzo para sacar esto adelante. El recorte salarial de los últimos cinco años supera el 20%, y ahora que parece que vienen mejor las cosas, la Junta dice por ejemplo de pagar un 25% de la extra en 2016. Nos racanean, son un poco mezquinos a la hora de devolver lo que se nos quitó, y eso hace que el médico se desilusione un poco, ya no con la población o la profesión, sino por el maltrato de la Administración en una situación así.

Dicho de esa manera, ya en su primera respuesta, que «la mezquindad de la Junta desilusiona un poco al colectivo médico», suena un poco duro…
Pero es que es así, porque estamos hablando de devolver días y eso ni siquiera cuesta dinero, los asume el compañero que intenta que la asistencia no se vea mermada en calidad. ¿Qué es lo que hemos hecho con las vacaciones en estos años? Porque el nivel de sustitución en los hospitales ha sido escasísimo y ahora prácticamente cero, y en Primaria hace tres o cuatro años que el porcentaje de sustituciones no pasa del 10%… Son mezquinos a la hora de darte los días, que son gratis, y son mezquinos para devolver la extra que nos quitaron cuando dicen que se devolverá según haya posibilidades. La cuestión es que rara vez hemos sido prioritarios para la Administración, en el sentido de ponernos por delante de otras necesidades.

Ahora se presenta el problema de las oposiciones para 311 plazas de médicos en la Comunidad, que no se convocan para evitar que ocurra como con las 554 de Enfermería, suspendidas por el TSJCyL a instancias del Estado…
Por lo que conozco al consejero, estoy convencido de que tomó la decisión de convocarlas intentando beneficiar a las 20.000 personas que pusieron toda su ilusión, tiempo y también dinero en estas oposiciones. A él lo disculpo, pero no al Gobierno por su actitud irresponsable al perturbar el normal desarrollo de un proceso que quizá no cumplía, pero por un asunto burocrático que otras veces se soslayó por el bien general. Y eso no quita que la Administración debería mirar muy mucho otras cosas, porque hoy en día están ya tan súper especializadas las profesiones de Medicina y Enfermería que deberían habilitarse nuevas formas de provisión de puestos de trabajo, en lugar de limitarse a la convocatoria de oposiciones grandes y magníficas.

Por otro lado, en recursos materiales también habrán acusado la crisis…
Sí y no. Hemos notado la crisis en lo que se refiere a la reposición de pequeñas obras. Es decir, que antes se rompía una persiana, hacías el parte y se reparaba de inmediato, mientras que ahora te dicen ‘ponte a la cola’ y puede pasar mucho tiempo. Pero en material sanitario seguimos disponiendo del mismo que teníamos. Efectivamente se ha hecho una gran labor de racionalizar, sobre todo en materiales de cura de personal de enfermería, por ejemplo. Se ha hecho un esfuerzo por cuidar que el material dure más. Incluso en lo que se refiere a la tecnología, hay que reconocer que la Administración ha seguido reponiendo equipos e incluso poniendo nuevos aunque fuera con más lentitud, sobre todo en los hospitales. Así que quizá para cosas menores se ha notado la crisis, pero no hemos visto mermado el material para hacer bien nuestro trabajo.

¿Y la asistencia en el medio rural?
El medio rural tiene unas peculiaridades que hacen que cualquier servicio, el sanitario, el educativo, etcétera, tenga muchas dificultades. Y asegurar la asistencia sanitaria a los pacientes que viven más alejados de los centros más importantes no pasa por que un médico o una enfermera se tenga que ir cada tres días a visitar un pueblo de 30 o 50 habitantes. Pasa por buscar soluciones que permitan que esos pacientes estén bien atendidos sin sacrificar a profesionales en la carretera, haciendo 100 o 200 kilómetros diarios. Dicho esto, ha habido una reestructuración lógica y necesaria en el medio rural. Se han quitado médicos y enfermeras, pero eso no creo que haya redundado en desatención.

En materia de infraestructuras sanitarias, pese a la crisis, en estos años abrió en Valladolid el nuevo Río Hortega, y en el Clínico están las obras en marcha.
El Clinic de Barcelona se construyó antes de la Guerra Civil y es probablemente el mejor hospital de España junto con el de La Paz de Madrid, que también cumple 50 años ahora y ahí está. Y en cuanto a lo de las nuevas infraestructuras sanitarias, también podemos pensar que de alguna manera la Administración intenta resolver necesidades de edificación que no son tan perentorias, para dar trabajo a determinadas empresas, con reformas o inauguración de centros de salud que a lo mejor no hacían tanta falta. El Clínico sí que efectivamente necesita ‘una buena mano de pintura’, es una necesidad imperiosa. Pero hay otras obras, vistos los presupuestos y el plan de la Consejería para los próximos años, que sinceramente no parecen tan necesarias como la necesidad de recuperar el poder adquisitivo de los profesionales.

¿En Valladolid hay infraestructuras de nueva construcción en proyecto que cree entonces prescindibles a corto o medio plazo?
En Valladolid tenemos por ejemplo el viejo Río Hortega prácticamente vacío, ocupado parcialmente por tres o cuatro servicios del Clínico. Es una infraestructura muy importante y ahí está. No veo una necesidad imperiosa de invertir en otras infraestructuras nuevas en tiempos de crisis. En anteriores ocasiones apostó ya por dar un uso sociosanitario al edificio del antiguo Río Hortega… En la actualidad puede que se esté utilizando menos de un 10 o un 15%. En un principio el plan era que hubiera facilitado las reformas del Clínico, que estaban muy bien presupuestadas e iban a hacerse muy cómodamente sin perjuicio para los pacientes porque mientras se organizaba una planta esa se iría al otro hospital. Eso por falta de dinero no se pudo llevar a efecto, y ahora allí hay Oncología, Resonancia, Endocrinología, Rehabilitación… cuatro servicios. Si tienes hospitales públicos con plantas cerradas es por falta de dinero, por tanto el problema fundamental es dotar al sistema nacional y regional de salud del dinero suficiente para atender su demanda con sus medios. Concertar con lo privado es muy interesante, la medicina privada hace una labor muy importante para complementar la pública, muy importante. Y si queremos que eso se siga haciendo, de acuerdo, pero al mismo tiempo parece una trampa no aprovechar todos tus recursos cuando no estás haciendo todo tu trabajo. ¿Puedes decir que concertar fuera sale más barato o que ganas calidad? Pues no, ¿y por qué no lo hacemos en casa? Porque tenemos dificultades presupuestarias y también organizativas, que son las que hay que resolver.

Aprovechar para fines sociales o sanitarios edificios públicos, civiles o militares que se han quedado sin uso en el centro de Valladolid también ha sido otra de sus propuestas…
No es porque sea la zona donde yo trabajo, pero vale de ejemplo que yo atiendo pacientes de la zona centro de Valladolid y lo hago desde el paseo de Filipinos. Mi zona básica de salud está fuera del paseo de Filipinos, los pacientes del centro de salud Gamazo viven desde la plaza de Zorrilla hasta las calles Labradores, Doctor Cazalla, Rosarillo, Angustias, el palacio de Santa Cruz… El Consejo de Salud ha pedido desde siempre un edificio dentro de esta zona de salud, y resulta que antes no había un edificio posible aunque había dinero, y ahora que hay edificios vacíos parece que no hay dinero. El edificio de la Junta de la calle Duque de la Victoria se ha quedado vacío, el de Hacienda de la plaza Madrid también, y alguno más hay. ¿Costaría mucho dinero adaptarlo para un centro sanitario? Pues no, pero no se hace. Así que a los habitantes del centro de Valladolid el médico les pilla a una distancia casi mayor que la que recorre alguien del medio rural. Y alguien que viva en la calle San Blas tiene que ir a Gamazo, además, con un transporte público malo en cuanto a frecuencias.

¿Ve muchas diferencias en la asistencia sanitaria entre provincias y comunidades de España?, ¿cómo quedan Valladolid y Castilla y León en este aspecto?
En Valladolid estamos muy bien, y en Castilla y León también en comparación con otras provincias y comunidades. Los médicos pensamos que no todas las comunidades autónomas, y mucho menos todas las ciudades, tienen que tener todos los servicios, eso es una barbaridad. En España, la organización en autonomías ha tenido muchas ventajas pero también ha dejado algún inconveniente, como la separación en 17 servicios de salud. Hay veces que pacientes de Valladolid van a Benidorm y tienen problemas para encontrar sus recetas, para poder acceder a un centro de salud y que le den la receta para ir a la farmacia, porque las comunidades son celosas con su dinero. No han funcionado bien los mecanismos de compensación o de cohesión. Sobre el papel funcionan, pero luego en la práctica las administraciones ponen dificultades para hacer efectivo ese derecho de los ciudadanos. «Cuando venga el próximo verano tráigase ya las medicinas», ese tipo de cosas se han escuchado. Lo de los 17 servicios de salud y el clientelismo político han hecho que cada Comunidad se aplicara aquello de ‘tonto el último’, que si Madrid hacía transplantes cardiacos, en Castilla y León también. Luego resultó que un informe de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) demostró que eso era inefectivo y perjudicial para la salud.

¿Mejor tener un único equipo o un centro especializado?
Para hacer determinadas intervenciones muy sofisticadas y complejas se necesita tener un volumen de intervenciones suficiente que permita mantener un equipo especializado. No puedes hacer un trasplante o dos al año y estar entrenado para ello. ¿Quién vas a preferir que te opere, aquel que hace 300 intervenciones del mismo tipo al año o el que hace dos? Pues este tipo de cosas hicieron que la planificación de recursos sanitarios fuera un poco defectuosa, y como antes había mucho dinero no importaba. Ahora hay que racionalizar, y el ejemplo de la ONT es muy interesante para racionalizar otro tipo de servicios. Hoy en día no pasa nada porque un paciente de Valladolid se vaya a hacer una prueba determinada a Salamanca, a Madrid o a La Rioja, o que un asturiano vaya a León. Creo que el sistema nacional de salud tiene que buscar esos mecanismos de coordinación, que no significa ceder las competencias al Estado, pero sí un esfuerzo de coordinación y de ser un poco coherentes. Habilitando buen transporte y ayudas económicas…

¿Aunque ello suponga que pacientes de Ávila o Segovia tengan que venir a Valladolid para radioterapia, por ejemplo?
Es que no podemos tener aceleradores de electrones en todas las ciudades, ni se puede ni se debe. No digo que deban estar en Valladolid, hay que diversificar y poner todos los servicios repartidos convenientemente, donde más necesidad haya o por sistemas de planificación sanitaria. Pero hoy en día Castilla y León necesita poco de otras comunidades. ¿Eso es bueno o malo? No lo sé, probablemente si buscamos más eficiencia habría que buscar más acuerdos con otras comunidades autónomas. ¿Existe igualdad entre provincias dentro de la Comunidad en asistencia sanitaria? Hay unas provincias mejor dotadas de servicios que otras, claro está, aunque la atención es más o menos similar. En León protestan porque dicen que tienen menos médicos que Valladolid y Salamanca en proporción. No sé si tienen razón, no lo sé, yo creo que los ratios de especialistas están muy ajustados, otra cosa muy distinta es que por ejemplo Cirugía Maxilofacial o Cirugía Torácica no puedan estar en todos los sitios por razones de masa crítica.

Sin embargo, se dan casos de trámites que son gratuitos o no según de qué hospital de la Comunidad se trate…
Sí, y según el hospital incluso se cobra distinto, en unos muy poco y en otros más. Eso no guarda absolutamente ninguna coherencia, siendo además ya dudoso que se deba cobrar. Yo entendería que se cobrase por ejemplo el costo del soporte informático, del CD, 50 céntimos o lo que cueste, pero no entiendo diferencias de precio. Primero por una razón fundamental, que las pruebas al paciente son suyas y el sistema tiene que dárselas de alguna manera. En papel, en formato electrónico o como sea, pero tiene derecho a tener esa información.

Siguiendo con asuntos de gastos, el año pasado, en el inicio de su segundo mandato al frente del Colegio de Médicos, afirmó que la gestión clínica había sido «prostituida» por Administración y sindicatos»…
El debate sobre gestión clínica está muy de moda, de manera que se ha prostituido porque la gente ya no sabe de qué está hablando cuando se trata de gestión clínica. Hoy en día, un médico de cualquier especialidad decide sin exagerar el 70% del presupuesto sanitario, esto es así. Mis decisiones clínicas comportan gastos cada mañana, y un médico de hospital pidiendo pruebas complementarias está decidiendo gasto. Sus decisiones generan gasto, pero están enfocadas lógicamente a atender al paciente lo mejor que se pueda. La gestión clínica trata de concienciar y dar herramientas a ese profesional que toma decisiones para que las tome con criterios de eficiencia. ¿Y quién tiene que ser el que le diga a un cirujano qué seda quirúrgica debe utilizar o qué prótesis poner, la Administración? No, tendrán que ser criterios de gestión clínica a los que se sumen también las cuestiones económicas, pero sin olvidar el beneficio del paciente.

Con o sin recortes, ¿considera que España sigue contando con uno de los mejores sistemas de Sanidad pública del mundo?
Tiene sus deficiencias, pero la idea del sistema regional o nacional de Salud es un logro social de una magnitud extraordinaria. Se oyen cantos de sirena sobre la sanidad de EEUU, pero allí hay más de 40 millones de habitantes sin cobertura sanitaria. Un medicamento oncológico o el tratamiento de determinadas enfermedades puede suponer 500.000 euros al año sólo en medicinas. ¿Quién puede sostener todo eso? Sólo un sistema público como el nuestro.

Luego entonces aún se le puede considerar puntero…
Claro. Además, el Reino Unido, Suecia, EEUU o Australia vienen a pedir médicos y enfermeras aquí. Los profesionales que se forman aquí tienen tal formación que les quieren en todos los lados. De París vienen constantemente a buscar enfermeras porque están muy bien preparadas; y a Portugal van muchos españoles también. Fíjese que en Portugal, por ejemplo, que está peor económicamente que España, pagan mucho mejor que aquí a los médicos, puede que un 20 o un 25% más de sueldo. Los médicos españoles somos los que menos ganamos de los países de nuestro entorno cercano, no de la UE de 28, pero sí de la Europa de los 15.

-Entrevista en pdf en documento adjunto-

Política de cookies

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.