María Isabel Gutiérrez Pérez, presidenta de la Sociedad Castellano y Leonesa de Medicina Familiar y Comunitaria, una entidad que agrupa a 1.100 especialistas de Atención Primaria en la comunidad, demanda medidas que resten tensión al sistema

La Sociedad Castellano y Leonesa de Medicina Familiar agrupa a 1.100 profesionales de los casi 3.000 médicos de esta especialidad que se reparten en Castilla y León entre las consultas de Atención Primaria y las de Urgencias. Isabel Gutiérrez Pérez es la presidenta de esta entidad científica. Profesional del Centro de Salud de Gamazo, en el corazón de Valladolid capital, reclama regulaciones que valoren el esfuerzo en formación y la responsabilidad que asumen en su día a día los médicos y demanda mayor reconocimiento para los profesionales de la Atención Primaria, con medidas que alivien agendas que superan los 35 pacientes por jornada para poder dedicar más tiempo a cada persona que atienden en consulta o domicilios y a la parte preventiva de la promoción de la salud.
-Los médicos llevan meses movilizados contra la reforma del Estatuto Marco Sanitario, ¿qué debe cambiar en esa regulación que promueve el Ministerio de Sanidad?
-Es necesario que haya un reconocimiento que prestigie toda la labor y y toda la responsabilidad que tiene el médico, en general, y el médico de Familia en particular. Tenemos una formación super especializada, tenemos 6 años de carrera más cuatro o cinco de especialidad, y para acceder a esa vía hay que hacer un examen muy importante, el MIR. Y luego para conseguir plaza y después una formación continua. Lo único que queremos es ese reconocimiento y la valorización de lo que hacemos como profesión, por ejemplo, la lucha por la jornada ordinaria, luego las guardias, que no computan para la jubilación… Y al médico hay que quitarle lo que no necesita hacer, como tanta carga burocrática, para que pueda dedicarse a lo que realmente es importante que son los pacientes.
-¿Cómo ha cambiado la Medicina Familiar? ¿Qué ven ahora los médicos de familia en las consultas que no veían antes?
-Vemos cada vez patologías más complejas y eso exige una formación continuada, es vital. Con la particularidad de nuestra comunidad autónoma que es el envejecimiento y el paciente anciano es crónico y pluripatológico y además es frágil. Los médicos atendíamos antes a gente joven, con una patología, y no volvíamos a verles. Ahora la gente entra y se queda en el sistema. Son personas con pluripatología que necesitan ser vistos cada cierto tiempo con revisiones. Se daba la imagen de que la Atención Primaria era algo como más ‘light’, que no lo es, pero ahora es como una (medicina) Interna compleja.
«Hacer una neovejiga de un trozo de colon es una maravilla, pero la Atención Primaria es vital»
-¿Cómo animaría a un estudiante de Medicina que está terminando o que va a hacer el MIR a que escogiera la especialidad?
-Yo soy una enamorada de la especialidad, me gusta muchísimo la relación con el paciente. Hacer una neovejiga de un trozo de colon es una maravilla, pero la Atención Primaria, que es el primer contacto con el sistema sanitario, a mí me parece vital. Cada una de las especialidades, hacen sus cosas y sus cosas muy bien hechas, pero la Medicina Familiar y Comunitaria somos el primer contacto con el paciente y eso se tiene que prestigiar.
-¿Hay relevo para la avalancha de jubilaciones que llevan años advirtiendo de que se avecina?
Este último año se han cubierto todas las plazas del MIR. Yo he estado 17 años en precario y eso ya, afortunadamente, no se produce porque se fideliza. Pero hay que hacerse la pregunta de por qué haciendo una fidelización interesante, como está haciendo ahora la consejería, los jóvenes se nos van.
-¿Esos incentivos que se acaban de aprobar en las Cortes para encontrar aspirantes para las plazas de difícil cobertura son eficaces?
-Hay gente a la que se le ha ofertado realizar la tesis doctoral con un emolumento económico y lo rechaza. Yo me preguntaría por qué. Creo que esto es muy individual. Un joven recién formado no me va a decir lo mismo que otro. Pero hay que analizarlo.
-¿Cuántos pacientes llegan a ver en consulta?
-En el papel, que todo lo aguanta, son 35, pero nunca son 35. Diariamente, desde las 8 de la mañana hasta las 3, va un paciente tras otro y otro… La agenda marca entre 7 y 10 minutos de atención y no se puede medir así el tiempo. Esa carga de pacientes impide hacer la parte de medicina comunitaria, de promoción y prevención para la salud. Nos duplicamos y triplicamos a veces. Este mes de enero, en el que la gente tiene sus descansos y sus vacaciones, he recibido pacientes de cuatro compañeros de mi cupo, a los cuales no conocía, a los cuales tienes que dedicar más tiempo de los 7 minutos. Un viernes, hasta 50 pacientes, que no es lo normal, pero fue así. Tenemos una carga de trabajo importante con enfermedades crónicas, comorbilidades, pluripatología. Un paciente crónico complejo y eso no se hace en 7 minutos.
-¿Es viable la atención tal y como está planificada en el medio rural con la extensión y dispersión que hay?
-Habría que estudiar si este modelo es viable. Yo he ido a consultorios para ver a un solo paciente. Estoy hablando de hace unos años. A lo mejor hay que crear otra fórmula para que los profesionales no estén tan castigados en pasar parte de su tiempo en coches igual que en trámites burocráticos, que es de pérdida, porque ese tiempo no se dedica a atender pacientes, que es lo que tiene que ser.
-¿Están notando un aumento de la agresividad y de las agresiones de los pacientes?
-Claro que aumentan y eso es injustificable. Lo que pasa que el sistema sanitario está tensionado. Yo entiendo que la sociedad esté crispada, que no se den solución a sus problemas, que todos los días haya un una cantidad ingente en cada consulta y que no demos abasto. El sistema no está funcionando bien, va a rémora, y hemos pedido cita con el consejero para ayudar a que eso cambie. Hay gente que es agresiva de por sí o que tiene patologías que le convierten en agresivo y hay que atenderles. La tensión está en la sociedad, pues la tensión está en el sistema sanitario. Y claro que está aumentado la agresividad y los malos modos. ¿Hemos hecho Medicina Comunitaria trabajando la educación para la salud? No. Si nosotros pudiéramos hacer una educación para la salud para que la población esté bien adiestrada, se utilizaría de forma más eficiente el sistema sanitario.